Blog del programa de rehabilitación y entrenamiento neurocognitivo en patología dual (drogodependencia + enfermedad mental)

En este post queremos continuar con el tema de las adicciones sin sustancia abordando los factores de riesgo asociados y cómo prevenir su aparición, dejando las bases neurológicas para la próxima entrada.

Hay algunas características personales que pueden considerarse factores de riesgo en el desarrollo de estas adicciones. Los resultados del estudio realizado por la Facultad de Psicología y Educación de la Universidad de Sevilla y la Consejería de Igualdad y Bienestar Social en 2011 en jóvenes andaluces, apuntan a la importancia del escaso autocontrol, que apareció asociado a todas las adicciones analizadas en este estudio. Sin duda, la falta de control o impulsividad es uno de los principales factores de riesgo relacionados en distintos estudios con el consumo adictivo de drogas. En estos estudios no puede concretarse si este bajo autocontrol es la causa o la consecuencia del consumo de drogas, ya que estas sustancias tienen efectos sobre el funcionamiento cerebral. Sin embargo, cuando se trata de la adicción a nuevas tecnologías, resulta más convincente considerar que es la falta de autocontrol la que precede al comportamiento adictivo. Este autocontrol depende en gran parte de la madurez de la corteza prefrontal, cuyo desarrollo tiene lugar durante los años de la adolescencia (Oliva, 2007). Por ello, los primeros años de la adolescencia serán de mucha vulnerabilidad para el desarrollo de este tipo de adicciones, ya que chicos y chicas tendrán muchas dificultades para controlar sus conductas relacionadas con las nuevas tecnologías: para dejar de navegar por Internet, de chatear con sus amistades, o de jugar con la videoconsola. Se trata de actividades muy estimulantes y recompensantes y con un gran potencial adictivo. Redes sociales y uso problemático

Teniendo en cuenta esas dificultades, madres y padres tienen un papel fundamental para ayudar a sus hijos a regular el uso que hacen de estas nuevas tecnologías. Ello podría justificar la relación encontrada en este estudio entre algunas variables familiares, como la cohesión emocional, que pueden ser indicadoras de una buena relación parento-filial caracterizada por una adecuada supervisión del comportamiento de sus hijos. Existe una importante evidencia empírica que apoya la relación entre variables familiares tales como la cohesión, el afecto o la supervisión, y el consumo adictivo de drogas en adolescentes (Perelló, Llorens y Aleixandre, 2008), por lo que cabe esperar una relación similar cuando se trata de adicción a nuevas tecnologías.

En el caso del juego patológico, no se han encontrado factores biológicos, de personalidad o de condicionamiento únicos que determinen la conducta de juego como adictiva, aunque sí se ha demostrado que existen una serie de variables situacionales que influyen en ella. Entre estas variables se encuentran:

  • Accesibilidad al juego. Cuanto más fácil resulta acceder al juego, mayor probabilidad de generar problemas de uso.
  • Poder adictivo del juego. Tiene que ver con con que permita hacer apuestas bajas, jugar de forma continuada y reiterada, la posibilidad de obtener premio inmediato, presencia de estímulos que atraigan la atención sobre el juego o los resultados (sonidos, luces, etc.), o un cierto grado de tensión emocional durante el juego.
  • Ilusión de control: que el juego sea capaz de generar cierta ilusión de control a través de estrategias para ocultar la noción de azar.
  • Aspectos lúdicos y sociales: el juego se convierte en una forma habitual de diversión que, en muchos casos, se comparte con amigos.

En los juegos de azar, que no son predecibles ni controlables, ¿por qué un jugador juega de manera reiterada? la explicación más sencilla es porque tiene una serie de pensamientos irracionales, llamados sesgos o errores cognitivos, sobre el juego que le llevan a tener conclusiones irreales sobre los resultados del juego. Algunos de los sesgos cognitivos más importantes en el juego son los siguientes (Labrador, 2010):

  • Ilusión de control: creencia en que el resultado del juego depende más de la actuación propia que del azar.
  • Predicción de resultados: el jugador piensa que puede predecir el resultado del juego por intuición, frecuencia de premios, etc.
  • Azar como proceso autocorrectivo: se piensa que la probabilidad de un evento futuro aumenta tanto más cuanto mayor haya sido la aparición del evento contrario en jugadas anteriores. Por ejemplo, si al lanzar una moneda ha salido cara y se piensa que a la siguiente es más probable que salga cruz, sin tener en cuenta que son eventos independientes.
  • Suerte como responsable de los resultados: el jugador piensa que tiene algo especial, “la suerte”, de forma puntual o permanente, que va a hacer que gane.
  • Sesgo de las explicaciones post hoc: el jugador cree que predijo los resultados adversos de la jugada y, de esta forma, cree que puede predecir los resultados futuros.
  • Atribución flexible: tendencia a atribuir los éxitos a habilidades propias (factores personales) y los fracasos a influencias de otro tipo (factores externos).

Por último, os dejamos un vídeo elaborado por la Junta de Andalucía sobre cómo prevenir la adicción a las nuevas tecnologías en el ámbito familiar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: